Hay gente que parece tener miedo a envejecer. Yo, en cambio, creo que la vejez tiene muchas cosas buenas. A ver, me explico, no puedo negar que andar sin pañales, tener mis propios dientes y mis propias erecciones sea una gran ventaja de la juventud, pero sin embargo no le haría ningún asco a una jubilación anticipada. Con 35 años por ejemplo. Creo que es una buena edad para disfrutar de la jubilación. No para ir a ver las obras o tomar el sol en un banco (grandes deportes nacionales, por cierto), pero sí para hacer muchas otras cosas.