
Rafael Azcona, el mejor guionista de cine español de todos los tiempos decidió esta semana ponerse en huelga… para siempre. Falleció a sus 95 guiones, probablemente de un ataque de risa final, como hemos muerto muchos de nosotros por su culpa y por la de algunos de sus geniales diálogos. Nos ha dejado como tenía costumbre hacer siempre, con sigilo y grandeza.