El Baile del Sol

Ayer se presentó en Park City, un poblado perdido en las montañas de Utah, la 24ª Edición del Festival de Cine de Sundance, para muchos todo un oasis cinematográfico en el desierto creativo americano, luz en las tinieblas de los eventos de cine yanki (“usease”, Oscars, Globos de Oro y ceremonias igualmente casposas).